En función de las dioptrías a corregir, la agudeza visual y la edad del paciente, se pueden emplear 3 tipos de técnicas quirúrgicas: el Lasik (utilizando el láser excimer), las Lentes Epicapsulares Flexibles (ICL) y la Facoemulsificación.
LASIK con la última tecnología: Intralase®FS, máxima seguridad y precisión
La utilización del láser excimer mediante el Lasik (Laser In Situ Keratomileusis) es la técnica quirúrgica más conocida y utilizada para corregir los defectos refractivos.
La técnica LASIK consta de dos fases. En la primera se realiza un corte en la córnea, una lamina superficial llamada flap. Hasta hoy, este paso se realizaba con la tecnología de los microquerátomos convencionales, que realizaban el corte con la ayuda de una cuchilla estéril oscilante. Esta primera fase era la que tenía un mayor potencial de complicaciones, ya que su éxito dependía de un instrumento mecánico.
Como ejemplo de última tecnología, USP Institut Oftalmològic de Barcelona dispone desde junio de 2004 en sus instalaciones de Barcelona de un nuevo láser de última generación, Intralase®FS, el primero en Cataluña que permite prescindir de la cuchilla y permite realizar la primera fase del procedimiento de forma computerizada. De esta manera, todo el tratamiento se beneficia de la tecnología láser, que nos aporta mayor exactitud, seguridad y control en la corrección de la visión.
Más información: http://www.uspiob.com/wps/portal/uspiob/servicios?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/es/WebIOB/Servicios/Intralase/
La segunda fase del tratamiento consiste en realizar un cambio en la curvatura de la córnea que nos permite corregir la visión.
Lentes Epicapsulares Flexibles (ICL)
Por otra parte, en febrero de 1997 y por primera vez en España, se realizó en USP IOB la implantación de unas lentes epicapsulares flexibles (Implantable Contact Lens - ICL) que se colocan entre el cristalino y el iris.
Éstas se introducen por una incisión de 3mm que no es necesario suturar, con lo que se consigue corregir el defecto refractivo sin provocar astigmatismo. Otras importantes ventajas son que se realiza con anestesia tópica (gotas), no requiere ingreso, la duración de la intervención es de unos 5 minutos y no es necesario tapar el ojo después de la cirugía con lo que la recuperación visual es prácticamente inmediata.
Las ICL permiten corregir hasta 18-20 dioptrías de miopía y 9-10 dioptrías de hipermetropía, pero no corrigen el astigmatismo asociado.
Para pacientes jóvenes, con miopías o hipermetropías elevadas, visiones límite o espesores corneales bajos, es preferible la colocación de una lente intraocular fáquica (sin extraer el cristalino) para corregir el defecto refractivo.
También por primera vez en España, en USP IOB se están implantando ICL tóricas, es decir, con la posibilidad de corregir simultáneamente la miopía con el astigmatismo. De esta forma se puede corregir en algunos casos todo el defecto de graduación y evitar la necesidad de una segunda intervención con la técnica Lasik.
Facoemulsificación
En pacientes mayores de 40-45 años, con defectos de refracción elevados o con presencia de algún grado de catarata, la técnica quirúrgica más recomendable es la extracción del cristalino mediante la técnica de facoemulsificación e implante de lente intraocular.
Calculando de forma correcta la graduación de la lente intraocular se puede eliminar la miopía o hipermetropía preexistente, permitiendo en la mayoría de los casos que el paciente tenga una buena visión lejana sin graduación y que en caso de precisarla sea la mínima posible.